Jueves, 26 de octubre de 2006

"O me llevas de una puta vez al Rastro o te dejo".


Sólo era una promesa de conquista, resultado más que factible sabiendo que soy como la Easy girl de la Rosenvinge, pero para mí la cita en ese lugar era mucho más que lo intuible.
Él tampoco sabe que llevarme hasta allí es cuestión de supervivencia, alivio para la memoria, sanación de viejos dolores. Presenciar la eclosión de una nueva vida en el mismo lugar donde murió otra. Metro de la Latina, hace ya tres años de aquel abandono.

"Llévame al rastro o te dejo igual de tirado que a mí me dejaron."


Publicado por Bohemk @ 11:43  | Microkosmos