Domingo, 30 de abril de 2006
Demasiado espacio en disco, se?orita, libere memoria. Ay, cu?nto llanto ingenua. Al final el caso fue resuelto, m?s prosaico de lo que esperaba, as? que por respeto a la poes?a de todos mis textos y dolores de aquella ?poca, no voy a revelar el desenlace.


21/7/05



- "Mira que si encuentras en el concierto al amor de tu vida..."
- "Qu? tonto, si ya lo he encontrado" te hubiera contestado si hubiese sido capaz de lanzarme a planear sin temor a una pregunta consecuente.

Al d?a siguiente las manchas reveladoras de la pared de mis designios esbozaban otro cuerpo. Desde que apareciste pens? que eras el destino al que me llev? mi vagabundeo, el fin ?ltimo, la raz?n de mi inexplicable y desesperanzada continuidad. Pero resulta que no, que hasta ese d?a no averig?? tu funci?n en mi vida. Tras un enrevesado juego de magia y azares, te desnudaste para encontrarme con tu esencia de puente. Y yo que so?aba con llegar a ti, con terminar mi camino en ti, me qued? a medias sin entender nada, por qu? se par? el mundo de repente, por qu? cay? todo y me vi sola en mitad de la nada. Sin embargo, no me hallaba en la nada, y si t? ya no estabas era porque tambi?n t? hiciste de puente y tu fisonom?a se transform? en hierros que sobrepas?, ignor?ndolo, para llegar hasta una orilla en la que otro me estaba esperando, sin que ninguno de los tres lo supiera. Puente, mago, escapista y clarividente, tu premonici?n se hizo carne y t? mismo me llevaste a resolverla. Encontr? a un amor de vida: piloto en vuelos idealistas y amatorios, manipulador de movimientos musicales y et?reos, loco con un pie en la tierra y otro en las nubes, devoto apasionado de mi cuerpo y de mi verbo, felicidad est?tica en la palma de mi mano... todo eso era ?l. Pero no eras t? y no supe aceptarlo cuando antes hab?a transmutado las cinco letras de tu nombre por las de deseo y fue por ello que no descolgu? sus llamadas cada vez que apareci? para ofrecerme una pr?rroga de nuestros vuelos. Salt? al vac?o sin ?l, me escap?, porque no eras t?, llana y est?pidamente comprensible raz?n, pues mi idea se molde? contigo y a pesar de que desaparecieras, de que las se?ales fuesen m?s luminosas y legibles que nunca, yo fui a ese concierto para encontrarte a ti, para convertirte en quien ser?s inexorablemente mientras que reto a l?gicas y conveniencias, aunque jam?s vuelva a rozarte y ni siquiera permanezcas en mi vida como una sombra.


Escribir sobre alguien en su ausencia es la ejecuci?n de la premoci?n de una p?rdida irremediable, de otra peque?a muerte.
Publicado por Bohemk @ 3:16  | Boh?mktika
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