Lunes, 22 de agosto de 2005
Ese fue el d?a en que la espiral comenz? a dibujarse. La entrada al laberinto, al amor, a la perdici?n de abrazos, de saliva apasionada y posesiva, de puentes de vida y de muerte.


"Llegu? a la estaci?n antes de tiempo, algo ins?lito en m?, y empec? a recorrerla como el pasillo de los pasos perdidos, maldiciendo dulcemente su nombre. Treinta miradas hacia mi reflejo en los cristales "No deber?as haberle mandado aquella fotograf?a, ya no eres ella, boba, no eres la que ?l espera", pero ?a qui?n espera?, ?a qui?n esperas?. La respuesta segu?a llegando con retraso.
Al fin los altavoces anunciaron su llegada. El tren se iba reposando sobre las v?as y los que tambi?n esperaban, pero sabiendo a qui?n esperaban, se agolpaban en el and?n, aguardando el instante del reencuentro. Yo los miraba desde el hall, de lejos, protegida de la realidad, como desde el otro lado de la pantalla, tratando todav?a de detener lo inmediato. Pero sal? afuera, ten?a que encontrarlo, ten?a que comprobar que era curiosidad m?s que miedo , que no hab?a venido, que nunca vendr?a, pero ?qui?n era aqu?l que no vendr?a? Sin embargo...

... si no hubiera sabido su nombre, hubiera hecho lo imposible por seguirlo y averiguarlo. Si no hubiera sabido que estar?a conmigo durante unos d?as, habr?a dado lo que fuera por poder tenerlo junto a m?, tan s?lo un rato. Y entonces, sorprendida y arrobada, alc? mi brazo para llamarlo, porque s?, hab?a venido a verme, a m?, a nadie m?s que a m?, para hospedarse en mi vida... "


Cecilia, septiembre de 2002
Publicado por Bohemk @ 3:09  | Boh?mktika
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