Lunes, 27 de junio de 2005
Lo amaban, ni m?s ni menos,
y se sacaba cada ma?ana
las espinas del sue?o.
Juraba y maldec?a
y se enredaba en la alambrada
de la mansa rutina.

Viv?a como t? o como yo.
Los viernes por la noche
iba a buscar a su amor.
Fumaba tranquilo,
planeaba la semana
y ella le arrancaba el cigarro
y lo besaba.

Y un d?a lo mordi? el virus del miedo.
Entendi? que las mujeres
nunca tienen due?o.
Y temi? que ella marchase,
que se agotase el manantial
sin un por qu?.
Venci? el miedo y falt? a la ?ltima cita,
no descolg? el tel?fono
que aullaba en la mesilla.
Y el temor a la derrota
lo agarrot? como un calambre,
sin un por qu?.

Duro, intenso y precario...
Se enfrentaba cada d?a
al oleaje en el trabajo.
Y una ma?ana la cobard?a
lo paraliz? en la puerta
y no entr? a la oficina.

Volv?a a despertar
y empezaba el peri?dico
como tantos -por detr?s.
Vio y sinti? la noche
del planeta y su desastre,
tuvo miedo y decidi?
no salir a la calle.

Y ah? lo tienes encerrado en casa,
temblando como un ni?o,
sellando las ventanas,
para no ver, ni escuchar,
sentir, notar la vida estallando fuera.
Por miedo a sentir miedo
fue a la cama,
como una oruga se escondi?
y envuelto entre las mantas
se durmi?,
hizo humo el sue?o
y se olvid? del mundo
por miedo a despertar.

A?n sigue dormido.
Pasaron los inviernos
y a?n sigue escondido,
esperando que tu abrazo
le inocule la vacuna
y elimine el virus del miedo
y su locura.


Ismael Serrano, Naves ardiendo m?s all? de Ori?n
Publicado por Bohemk @ 5:13  | Banda sonora de mi vida
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