Martes, 05 de abril de 2005
?Por qu? este a?o iba a ser distinto, qu? importa que lo peor hubiera pasado, qu? ten?a que ver que hubiera renacido para que este a?o Abril no me mostrara el lado amargo de mi vida?

Cuando me dieron la noticia sonre? con esa sonrisa de a quien le es revelado algo de lo que ya se ten?a constancia o que ya se intu?a, esa sonrisa de la omniconsciencia, del reto al da?o del factor sorpresa, esta vez era m?s que previsible, la estad?stica no pod?a dejarme tirada este a?o, a pesar de los horribles meses pasados, me tocaba de nuevo, siguiendo con la tradici?n sufrida desde hace 4 a?os, de morir en el mes de Abril, por cualquier motivo, por cualquiera (aunque nunca fue por cualquier cosa, ni por un cualquiera). En esta ocasi?n estaba preparada, no dejar?a que me volvieran a hacer da?o, nadie dominar?a el estado de mi alma, pero algo se tens? inevitablemente dentro de m? y me doli? tanto que no pude escapar. Vine todo el camino a casa poniendo en pr?ctica cada uno de los ejercicios aprendidos en la terapia para no permitir a los pensamientos apoderarse de los sentimientos por medio de errores cognitivos, analizando cada uno para discernir cu?l era el verdadero problema y cu?l no. Pero, ?c?mo controlar lo que te ataca directamente al coraz?n, lo que previamente te ha dejado tirada por los suelos, qui?n tiene a mano un paraguas cuando te est?n arrojando el jarro de agua helada? Lo intent? por todos los medios, el desasosiego recorr?a todo mi cuerpo por dentro, se me atascaba en la garganta, se recreaba en el pecho, me ascend?a hasta los lacrimales, pero me hab?an ense?ado a no llorar por algo as? y saber controlar mis emociones. Y no llor?, no pod?a por m?s que lo intentara. Iba por la calle recordando la canci?n m?s triste, el peor momento de mi vida, la visi?n m?s debastadora, la desesperanza de otra clase de mejor suerte... pero no pod?a llorar. S?lo sonre?a, "ya sab?a yo que iba a ser ?l quien me robara Abril, jajaja, no falla, esta maldici?n no falla". Pero entr? por la puerta rumiando las frases de aquella maldita noticia : "Ha estado llamando a todas las que se quer?a tirar, a ver cual ca?a". A todas, porque ya sabes que no fuiste la elegida, simplemente un azar te eligi? para que cayeras como podr?a haber ca?do cualquiera en ese momento, podr?s diferenciarte del resto por cien y un motivos, pero la boca de la anulaci?n te ha engullido por igual, te ha desarmado, te ha dejado sin rasgos, sin adjetivos, sin lo mejor de ti, sin Sabina y sin la soluci?n a cada una de sus met?foras, sin poes?a, sin honestidad, sin alas con las que volar, sin ojos como eclipses, sin caricias de algod?n, sanaci?n y canela, sin besos ardientes que recitan versos, sin sonrisas de luz, de verdad, de transparencia, sin la voz de la comprensi?n, de la emoci?n, sin el sue?o compartido de buhardillas forradas de estanterias, de la pena de mil libros por leer y sin suficiente vida para ello, sin la espera incondicionada, sin el climax m?stico de olor a flores e incienso, de ferocidad exquisita, de voluptuosidades inagotables... No eras especial, eras cualquiera a la que se hubiera tirado ese d?a en el que reapareci?, si no fuera porque una casualidad que hasta ahora no comprendiste, la hizo coincidir con el instante en que un tren apeado en el and?n te esperaba para llevarte fuera del pa?s. Me fui creyendo ingenua y est?pidamente que a la vuelta tendr?a esperando al error que deb?a ser reparado, a la justicia pendiente del coraz?n, al hombre arrepentido de haber permitido perder a quien hab?a sido elegida para devolverle el aliento, para besarle las heridas, con la que hubiera volado (porque como Oliverio, no querr?a m?s que a la mujer que supiera volar). Pero no, los dos deseos segu?an sin caber en la misma boca, las dos realidades eran divergentes. No puede ser y mejor as?, realmente t? no eres para ?l, tu est?s reservada para los dioses, para los que ya murieron, para los que viven al otro lado del mundo, para los que no nacer?n hasta el siglo que viene, para los que no saben que t? existes, que est?s ah?, tan extra?amente alcanzable y sola, flotando en un aire pesado, so?ando en un tiempo en el que eso significa suicidio, locura, guardando recelosa un cofre repleto de delicias, de poes?as, de secretos con sabor a frutas, a caramelo, a fresas con nata...

Bah, realmente no importa, ya no quiero nada, a pesar de todo, no merece la pena, ni siquiera deber?a llorar, pero los imperdibles se me han ido soltando por dentro y no hay nada que lo sujete. Y quisiera poder morir un poco, culpar a abril y a todo aquel que merezca unos minutos de mi odio y despu?s dormir, dormir y dormir, y levantarme sin pensar que a?n me quedan 26 temibles d?as de este mes maldito.
Publicado por Bohemk @ 1:50  | Microkosmos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios