Mi?rcoles, 02 de marzo de 2005
Mi reciente y profundo inter?s por conocer los entresijos del comportamiento humano y sus razones de ser en cuesti?n de relaciones sentimentales, me tiene inmersa en lecturas de temas psicol?gicos y libros de autoayuda, como Marte y Venus comienzan de nuevo de John Gray, autor de best-sellers en este ?mbito (escribiendo sobre temas que afectan tan universalmente, el ?xito se tiene asegurado). La verdad es que siempre he tenido muchos prejuicios (como aut?ntica "prejuisiosa" que un conocido argentino me dijo ser, despu?s de una acalorada y alcoholizada conversaci?n, dicho sea de paso) sobre este tipo de manuales, pero he de reconocer que ?ste me ha dejado anonadada con la cantidad de resoluciones que he encontrado en ?l relativas a mi situaci?n actual. Mientras le?a algunos p?rrafos sent?a como si por ejemplo hubiera ido a una consulta del tarot y me estuvieran desvelando, sin profundizar, pero con exactitud, lo que acontece en mi vida, mi manera de actuar tan psicol?gicamente femenina y sus repercusiones en mi estado de ?nimo y en mi trayecto. Asombroso.

Pues bien, en uno de los cap?tulos de la parte dedicada a analizar las conductas m?s comunes de Marte (el hombre) tras la p?rdida amorosa, di con un punto que me abri? los ojos como platos ante tan esclarecedora y necesitada revelaci?n. Despu?s de machacarme la cabeza durante estos dos ?ltimos meses pensando y pensando por qu? despu?s de aquella noche no volv? a verlo m?s, si sus palabras y sus gestos hacia m? evidenciaban bastante inter?s por conservarme cerca de ?l ( si no a su lado), esboc? varias hip?tesis sin que ninguna le dejaran en buen lugar, todas me convert?an y reafirmaban como la v?ctima de un cabr?n, sin m?s. Pero no me pod?a contentar con mis conjeturas, sab?a que ten?a que haber un por qu? que justificara su reacci?n. No s? tanto de la vida como cre?a y menos de las personas, y de aquellas con conductas cuestionables, a?n menos. No ten?a que irme muy lejos para intentar analizarlo, bastaba con tener en cuenta que era un hombre q estuvo enamorado bastantes a?os de una chica que le acab? haciendo pedazos. Yo aparec? en el peor momento, en el supuesto final de la relaci?n - aunque quiz?s apareciese para volverlos a unir, no s? qu? ser? de ellos- y a m? quien tambi?n me lleg? fue este se?or psic?logo para completar el resto de la repuesta...


El hombre en fase de euforia (aquella que experimenta nada m?s producirse la ruptura y que le lleva a liberarse del problema iniciando inmediatamete una nueva relaci?n sin haberse tomado tiempo para curar el dolor ) busca el consuelo en el amor de una mujer y no est? listo para un compromiso. La mujer suele sentir m?s esta equivocaci?n. El hombre herido aparece en su vida y la colma con su aprecio, su gratitud y su amor, y entonces se aparta. De pronto sus sentimientos han cambiado sin ninguna raz?n aparente.

Ahora que ha apagado el fuego de la deseperaci?n, no necesita ni aprecia a la mujer. Aunque entr? en la relaci?n como una tromba, ha perdido el inter?s de inmediato.

Cuando un hombre en fase de euforia asume un compromiso, le resultar? muy dif?cil mantenerlo. La mayor?a de las relaciones iniciadas en la fase de euforia no duran.

Al acabar con su relaci?n, el hombre puede sentirse un fracasado. Para demostrar su hombr?a o su competencia, buscar? una pareja sexual para anotarse un tanto. Tambi?n sucede que ?ste confunda la necesidad de amor con la de sexo. Su ansia sexual en la fase de euforia es una necesidad sustitutiva, al igual que el alcohol y las drogas. La necesidad verdadera que ?sta encubre es la necesidad de curar sus sentimientos y la de compartirlos.

Una mujer prudente s?lo har? el amor con un hombre en la fase de euforia si no tiene expectativas de un compromiso duradero. Tendr? claro que ?l podr? dejar de llamarla en cualquier momento. Sus sentimientos s?lo has sido temporales. Sin esta percepci?n,cuando ?l rompa, ella tendr? que enfrentarse al dolor y al sentimiento de traici?n, y ?l tendr? que enfrentarse a los sentimientos de culpa.
Comprometerse en la fase de euforia casi asegura que, tanto uno como otro, se relacionen con la persona equivocada.



Puedo aplicar perfectamente esta teor?a, aunque a?n me falta lo m?s importante, la explicaci?n de ?l, pero al menos tener en cuenta esos significados me supone un cierto alivio, y adem?s, ya saqu? algo en claro:

1- Las diferencias t?picas y t?picas entre los dos sexos en las cuales no quer?a creer, est?n demostrablemente latentes.

2- A veces los detalles que parecen incomprensibles tienen un origen incosciente, no premeditado, ni retorcido ni mal?volo, simplemente humano. Me enredo en mi propia mara?a con tanta conjetura desquiciada.

3- La pr?xima vez procurar? que aqu?l del que me enamore haya acabado su ?ltima historia muuuuuuucho tiempo antes de conocerle. Ya s? cual ser? una pregunta imprescindible en el abordaje...
Publicado por Bohemk @ 0:14  | Microkosmos
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Publicado por Invitado
Martes, 03 de enero de 2006 | 22:22
?Hola!

Me ha vuelto a ocurrir lo mismo que hace alg?n tiempo. Buscando la letra de una canci?n, he acabado aterrizando en un blog del que he leido alguna l?nea y me ha atra?do enormemente. Mis ?nsias de lectura interesante han hecho que anoche me adentrara en los primeros meses de tu blog de todo un tir?n, y ahora que he llegado a esta entrada, algo me ha impulsado a escribir. Quiz? porque creo que, probablemente, est? en una situaci?n semejante - aunque sin s?ntomas de enamoramiento...
Me encanta tu blog, tu forma de escribir y de expresarte, ha conseguido conectar conmigo. Espero que no te importe que haya decidido leer al completo todo tu repertorio Sonrisa...

Yo tambi?n escribo un blog (pertenece a MSN Spaces) aunque me temo que trato mis experiencias de un modo menos profundo, pues me reservo para m? - y mi libreta de cuartilla - lo que mis entra?as quieran decir y lo que barrunte mi mente.