Como una cámara oscura, llena tal vez de infinita melancolía. Descubierta por casualidad, desde el ojo minúsculo de una cerradura y con la curiosidad de un niño, lleno aún de sinceridad y sin que le enturbie experiencia alguna, he descubierto tu blog.
Me tomé la libertad de incluí en vuestro libro de firmas mi modesta aportación.
Quizás os escribo porque aún sigo pensando que puede existir una pequeña revolución dentro de nosotros mismos y vuestro descubrimiento, hizo crecer de nuevo la curiosidad en el espíritu de este pobre diablo.
Atentamente a su respuesta y sus progresos, el más tierno abrazo revolucionario.
Ed.CDM