viernes, 15 de diciembre de 2006
Ï
Paseo un tembloroso silencio por la respuesta, pero extrañamente una tinta virtual se me derrama en el rostro. No tengo respuesta.


Te velaré con una llama inextingible y sólo porque me quemas
(recuerda, que no me traicione la semántica), porque todavía me quemas, no puedo pronunciarte saboreando aquellos resquicios de vino dulce por los que nadaste sobre mí.

Porque todavía me quemas no puedo abandonarme en tu isla sin pasado, aunque allí me aguarden ofrendas líricas y peces de latidos desbocados.


La tormenta en mis manos,
el precipicio en mis ojos,


pero la verdad a la inversa.
Publicado por Bohemk @ 1:46  | Bohémktika
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
viernes, 15 de diciembre de 2006 | 16:15
Para Cecilia de un admirador,también anclado en su espiral calle de la Amargura.



Qué de temblor de peces
hay en tus ojos
cuando penetro en tí
- buscándote,buscándote-
granizada de luz
en mi noche de agosto.

Qué de temblor de manantiales hay en tu boca
cuando bebo de tí
-buscándome, buscándome-
cuando bebo de tí
un buen sorbo de besos.

Qué temblor de risa
hay en tus manos
cuando vienen a mí
-buscándome, buscándote-
para exigir al mundo
nustra ración de dicha.

Qué d etemblor d evida
hay en nosotros
cuando nos descubrimos
-buscándonos, buscándonos-
hasta sentirnos uno,
nuestros,resucitados.


Buscándonos (Pablo Guerrero)