domingo, 03 de septiembre de 2006
El trayecto en tren jamás se me había hecho tan corto, apenas desperteé de mi segunda cabezadita y ya los malheridos embalses de mi Tajo extremeño me recibían desde la ventanilla, me refrescaban la memoria. Pero no, esta vez volver no duele, solamente estaré unos días.

Escribo sin ánimo artístico desde un escritorio arrasado por los bárbaros y usurpado también por los otros, los eruditos que pueblan el hogar que deshonro. Ya no pertenezco a aquí, me siento extraña en mi vieja gruta. Estoy sentada sobre la sombra de un fatasma, ya no soy ella, soy muy distinta a ella, completamente distinta a ella y apenas han pasado dos meses desde que fue ella quien decidió abandonar su condición de muerta.

y él, allí, qué estarás haciendo ahora, qué nombre ponerle cuando no es un personaje que juegue a la ficción, cuando nada se asemeja a los fantoches que montaron su circo en mis entrañas, cuando extrañarlo es sumirse en una sensatez con caricia sanadora "está esperándote en vuestra casa y él te ha dicho enternecido vuelve pronto, no me tengas muchos días sin ti"
Publicado por Bohemk @ 22:56  | Microkosmos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios