viernes, 25 de agosto de 2006
Necesitar la compasión, buscarla deshonrosa y febrilmente como una cápsula de morfina.

Anoche me dolía algo adentro, abrí la `puerta que da al interregno oscuro y pretendí quedarme sola, allí sola, a llorar como un desquiciado ejercicio de supervivencia.

nadie me narró otras escenas del absurdo, dónde estaban sus límites más remotos. Nadie me había contado que la felicidad pudiera doler de puro hastío, agua envenenada, comuniòn de lisergia maldita. Cambié la poesía por una envidiable vida, pero ahora que es ella mi carencia, cuánto echo de menos mi exilio, el letargo en mi encierro.
Publicado por Bohemk @ 20:05  | Bohémktika
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Publicado por Invitado
domingo, 27 de agosto de 2006 | 21:48
estos ojos nuestros amantes del letargo y de los brazos como horas abiertas, como puertas y ventanas abiertas... manos extendidas... esperas con alas que nadie levanta... luz suspendida de nada, silencios de noches bañadas de nada... se nos borra la luna de nuestra vista cuando la buscamos sin poesìa... Me das un poco de tu voz Cecilia, de tu corazòn agotado de mi corazón cansado. Estoy del otro lado del muro... Talita anda que pronto expira, buscando a Alejandra (Pizk) por todas partes, este cuerpo nuestro carcel y sed de versos sin besos ni bienvenidas duraderas...

tequiero Cecilia, por acà por México., yo te echo de menos.


Bela.