Son las tribulaciones de todo tiempo, amor mío,
el zarpazo de desilusiones que merodean hambrientas
junto a esas fieras sueltas en la profundidad de la memoria.
Tantos recuerdos acechan, y sí lo sé, no olvidar y sobrevivir,
pero qué frágil es una, dónde está la cueva, dónde tu cuerpo
de superhombre que vino a salvarme por las noches,
dónde ese beso-pócima que de todo me curaría.
19-05-06