Acabo de dar con ella
Viajé una de las veces hasta la ciudad de la tramontana para afectarme por su viento y buscarla y dar con ella y conocerla y agarrarla del cuello, del pelo y arrancarale los ojos, los labios, las manos, el corazón, el coño, todo aquello que me fue arrebatado, todo lo que tuve tan herido. Mi amor, mi gran amor, mi primer amor y llegó ella y se encaprichó y poco le importó Montpellier, mis pocos ahorros, toda mi vida, se lo llevó.
Y ahora mismo, gracias a unos enlaces, unos fotolog que te llevan de un lado a otro, una que sabe de más... allí estaba ella. Puta asquerosa, menudo loco me arrancaste del alma, lo podrías haber hecho con más cuidado.