Cuánto le echo de menos. Espero que la mafia napolitana respete la grandeza de este admirable mago cronopio y vuelva intacto para poder darle el último beso antes de que me marche de casa, en contra de mi voluntad, sí, en contra de mi voluntad, porque sé que Nada como mi hogar, mi dulce hogar, mi dulce paps, mi sabio paps, mi inigualable papá.
Mi querida Ce:
Tu padre, que siempre te tiene presente en su(s) mente(s), vio hace días esta revista en Deseos y pensó que sería bueno comprarla y enviártela para que tuvieses en Montpellier algo de tu "Buenos Aires querido", y con ese deseo ahí te va, esperando que te empuje (el Buen Aire) en tu recta final y te devuelva a tus lares, aun en contra de tu voluntad, en donde te esperamos con los brazos muy abiertos et avec beaucoup d´amour.
Papá Pas. Cáceres 5 de mayo 2004