jueves, 29 de junio de 2006
LECTORA


Una mujer leyendo en el vagón del metro.
¡Ah, si fuesen poemas
y ese libro lo hubiese escrito yo!

No levanta sus ojos, serán verdes,
o de cualquier otro color
a juego con su pelo y el movimiento de sus labios.
El resto del vagón es turbio y triste,
su mirada recorre verso a verso las páginas
como un paseo por un parque,
de su mano, despacio,
beso a beso.
El libro en el regazo es un tesoro
que sus manos sostienen para que el mundo exista.
Está hermosa leyendo.

Me sobresalta un cambio de luz rápido,
un pitido.
Cierra el libro... de prosa:
una historia de moda hecha negocio,
cine, publicidad, tele y escándalo,
de no sé quién, y ahora qué más da.
La traidora se pone en pie y se marcha,
ni me mira.

El tren entra de nuevo por el túnel
y me he pasado ya tres estaciones.
Publicado por Bohemk @ 15:07  | Almohadas de papel
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