Toda persona anónima es perfecta.
Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto.
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
Cuando me hiciste otro, te dejé conmigo.
Creías que destruir lo que separa era unir.
Y has destruido lo que separa.
Y has destruido todo.
Porque no hay nada sin lo que separa.
Casi no he tocado el barro y soy de barro.
Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.
(De Voces)