Querido Monsieur Quincampoix, esta noche sí que voy a cantarle con toda la singular alegría flamenca de una sureña afrancesada.
Y ya que estaré contoneándome frente al sr.Veneno, perdón, frente a la música del sr.Veneno, porque si el sr. Veneno fuera usted ...si fuera usted no sólo me contonearía, me arrastraría, reptaría hasta el escenario con los pechos marcando compases irreproducibles, saltaría cabezas, atravesaría vallas, apartaría de un grito de walkiria dulcificada prohibiciones, gritos, lejanías tan cercanas. Ay si fuera usted, porque no quiero más que contigo...
Contigo, contigo, contigo....