De tonterías, nada, más bien locuras, que según me han informado, la esquizofrénica megalómana aquella me denunció a la policía. Qué bien. En cuanto al libro... no sé, agustín, me vas a disculpar, pero voy a dejar de hacer regalos que no sean de compromiso o como devolución de acto de generosidad hacia mí, ha cambiado mucho mi protocolo en estos dos meses.