Tengo un nuevo amor

Se llama Ricardito y es americano, del norte-norte, esa zona me faltaba conquistar amatoriamenente. Lo mío si que ha sido una expansión diplomática-territorial de relaciones bilaterales, jojo. Lo malo de esta relación es que su inglés no lo entiendo muy bien; pero no hay problema, al corazón sólo le importa una lengua y no es ésa (jojojo, bis).
Ahora que mi Andresín ha decidido casarse, me quedé sin hombre al que esperar con melodías durmiendo en mis oídos. Hasta hace dos semanas, que llegó él
Si tenéis interés en conocerlo, os dejo
su dirección para que lo visitéis.
Ay, qué primor!