jueves, 26 de enero de 2006
Esconderme bajo tierra y sólo volver cuando mis errores hayan envejecido sin acordarse de mí, cuando al pronunciar cada uno de aquellos nombres no me aplaste y atraviese una tristeza agria, pesada y profunda.

Qué torpe he sido, qué ganas de morir y renacer (no siempre, sólo renacer a veces, otras quisiera que mi cuerpo no sufriera más vidas) tras las palabras equivocadas y los indebidos silencios.


Sólo respiro para callar. Sólo callo para perder. Sólo pierdo para no temer la desaparición inexorable, definitiva.

Publicado por Bohemk @ 2:20  | Bohémktika
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios