RESTOS DE AMOR
1
todavía quedan restos de humedad (Pablo Milanés)
Definitivamente, entonces, me has dejado
y no me queda más vestigio de tu paso
que un miserable cepillo de dientes,
que sigue acompañando al mío
en el vaso sucio de siempre.
Tu cepillo es de color rosa, el mío azul:
qué recta ha sido nuestra línea hacia la nada.
Pero aunque tú estés lejos,
nuestros cepillos de dientes, día tras día
y en largas noches de lujuria,
entrelazan sus puntas sedosas: incansables.
A veces les doy la vuelta
o les invento las posturas más inverosímiles;
y como el hombre de Altamira esbozando en su caverna
el bisonte que en el acto se condena,
me regocija escucharte gritar,
sacudida del sueño -sin saber por qué-,
y sentir en mi espinazo cómo te estremeces
-blanda, sudorosa, sofocada y mía-
en las más altas horas de la noche.
(De
Five love songs)