EXTREMOS
Escucho su decir.
Sólo me oigo.
ALEJANDRA PIZARNIK
Igual que los extremos de una cuerda,
la oscuridad
y el miedo a que despiertes.
Tengo sed.
La belleza de aquello que no veo
pero intuyo que existe,
es ahora tu cuerpo.
A tientas,
me levanto
y mis dedos recorren la pared
como queriendo leer en ellas mi futuro
(o al revés
dejando en ella el rastro de mis días).
Escucho el silencio
y mi respiración
como pedazos de algo que está roto.
La oscuridad, mis dedos, el pasillo.
Detrás de cada grieta está la nada.
Josep M. Rodríguez(Inédito). Incluído en la Antología La lógica de Orfeo de Luis Antonio de Villena, Colección Visor de Poesía.