lunes, 24 de octubre de 2005
TÚ ME LLAMAS, AMOR, YO COJO UN TAXI



Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi,
cruzo la desmedida realidad
de febrero por verte,
el mundo transitorio que me ofrece
un asiento de atrás,
su refugiada bóveda de sueños,
luces intermitentes como conversaciones,
letreros encendidos en la brisa,
que no son el destino,
pero que están escritos encima de nosotros.

Ya sé que tus palabras no tendrán
ese tono lujoso, que los aires
inquietos de tu pelo
guardarán la nostalgia artificial
del sótano sin luz donde me esperas,
y que, por fin, mañana
al despertarte,
entre olvidos a medias y detalles
sacados de contexto,
tendrás piedad o miedo de ti misma,
vergüenza o dignidad, incertidumbre
y acaso el lujurioso malestar,
el golpe que nos dejan
las historias contadas una noche de insomnio.

Pero también sabemos que sería
peor y más costoso
llevárselas a casa, no esconder su cadáver
en el humo de un bar.

Yo vengo sin idiomas desde mi soledad,
y sin idiomas voy hacia la tuya.
No hay nada que decir,
pero supongo

que hablaremos desnudos sobre esto,
algo después, quitándole importancia,
avivando los ritmos del pasado,
las cosas que están lejos
y que ya no nos duelen.
Publicado por Bohemk @ 7:34  | Almohadas de papel
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
lunes, 24 de octubre de 2005 | 15:39
Muy bueno, muy bueno... De hecho, yo quiero ser García Montero, para irme de juerga con Sabina, o viceversa, aunque no tenga nada que ver.
Por cierto, ¿conoces un poema de Gil de Biedma que se titula "Pandémica y Celeste"? En cierto modo me recuerda a éste, aunque con estilos distintos, al final me parece que hablan de lo mismo.

Agustín
Publicado por Bohemk
martes, 25 de octubre de 2005 | 21:27
jaja, te entiendo, a mí a veces me encantaría ser Almudena Grandes...


"Para saber de amor, para aprenderlo, haber estado solo es necesario"
Sí, conozco a Gil de Biedma, claro, y ese poema también lo tengo en mi selección. Ya saldrá un día de etos.

Por cierto, hace un par de semanas leí una antología de los nueve o diez memorables poemas españoles del último siglo, seleccionados por alguno de los mejores críticos hispanistas. Entre ellos se encontraba "Pandémica y celeste" y este de Luis García Montero. Asi que tu relacción va bien encaminada.