martes, 27 de septiembre de 2005
Desde que desapareció Judini he estado peinando mi espacio intentando encontrar señales que me devolvieran a él. Hallé dos muy significativas, y me dije que si aparecía una tercera, iría en su busca, le arrancaría ese traje de escapista que incomprensiblemente se puso para pasar el verano. No quiero otoños de dudas, mucho menos inviernos, primaveras y repetitivos ciclos estacionales sin saber por qué no, por qué a este mago se le ocurrió jugar a Houdini conmigo.

Esta noche me llegó la tercera señal, la más luminosa, pero... no me atrevo a cumplir mi promesa, me da miedo sumergirme en el agua para sacarlo a mi superficie y que allí no haya nadie encerrado. Me da miedo averiguar cuál es el verdadero motivo por el que tantos silencios pueblan mi rutina.

No sé qué hacer, ¿y si lo dejo pasar? ¿y si hago como si no hubiera encontrado nada, dejando que el misterio siga revistiendo también esta historia. ¿Debo seguir esas miguitas de pan?


No sé, no sé, no sé, no sé......
Publicado por Bohemk @ 5:39  | Microkosmos
Comentarios (5)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 27 de septiembre de 2005 | 16:11
Cecilia por Dios bendito, núnca jamas te subestimes, ni te quites tus propios valores, reconocete en este mundo el tiempo que andes creciendote...Vales un montón, que no te quite nadie ese derecho. Eres un ser humano especial no te distingues porque tu sangre sea de otro color, te distingues porque eres sencillamente humana. De lo que si estoy segura es de que si te empeñas a conciencia sobre algo que te sube tu nivel, lo sabras defender, porque tus palabras manifiestan eso.
Yo de poco te puedo ayudar desde luego, lo que yo veo en tí, lo ve cualquiera que te lea, otra cosa es que no sepan decírtelo, yo puedo decirtelo y te lo digo. No es más que eso.
Me siento orgullosa de poder leerte con tus sentimientos más escondidos sin ningún ánimo de recrearme en ello, porque al leerte me doy cuenta de que sentimos de parecida forma, que las cosas no son sólo superficiales, son hermosas cuándo a nosotras mismas nos complace...así fuera un bocadillo de nocilla..Sonrisa
Publicado por Invitado
martes, 27 de septiembre de 2005 | 16:19
Así qué, ánimo, escupe lo que te duela, y sonriele a la vida, te queda muchísimo por vivir, y de todo esto, al final quedará en páginas personales de tí misma, dónde podrás sacarle partido cómo experiencia. No te condenes núnca, lo que se cruce en tu camino es sólo un cruce dónde tu puedes detenerte el tiempo que quieras..pero continúas caminando y cumpliendo años..cómo yo. Al final esos ojos tan hermosos que tienes, podran demostrar que eres Cecilia tal cómo tu siempre has deseado conocerte.
Y la dueña de estos dos comment, es la misma de siempre que se le olvida firmar, pero que tú ya intuyes bien.
Besos todos a raudales..para que sientas lo que te digo.
Sonrisa
Publicado por Invitado
martes, 27 de septiembre de 2005 | 17:40
Eso de las búsquedas es la mayoría del tiempo un tema escabroso, piensa que al menos no te quedas con la duda de lo que pudo haber pasado... pero como dicen también "la curiosidad mató al gato". al final todos los dichos esos se contradicen, así que te diría: sigue a tu corazón, -que no es lo mismo que a los impulsos- hay que pensar y repensar, o simplemente esperar a que las "cosas" vengan a uno... Alguien me dio una vez este consejo: "el viento y el tiempo ponen todo en su lugar"... está mejor, no?, un beso. CC.belaEnfurruñado
Publicado por Invitado
martes, 27 de septiembre de 2005 | 17:43
te daré una sugerencia que me dieron una vez, y por no seguirla estoy como estoy:
"El viento y el tiempo ponen todo en su lugar".

debemos aprender a esperar... viviremos con el equipaje de nuestros miedos, recuerdos, dudas, tristezas, etc, etc, toda la vida (es demasiado decir así como se escucha, pero es la verdad) así que debemos ir aprendiendo a hacer la carga más ligera. Hay que aprender a esperar, mientras tanto, escribamos y tomemos un buen café. cc.bela
Publicado por Bohemk
sábado, 01 de octubre de 2005 | 7:10
Irache y Bela, tenéis la misma sabiduría que los días y una sensibilidad que despierta la piel como el roce de un melocotón, os agradezco tanto, tanto, tanto que os detengais para hablarme cuando más necesito de otras voces. Creo que si me taladrasen a fondo estas frases, me quedaría muy tranquila. Pero sucede algo, que mi consciencia se lamenta y mi deseo se levanta en armas contra mí. Mi ventrículo derecho me dice q no mueva un solo dedo(y nunca mejor dicho) por encontrarlo; sin embargo el izquierdo tirita con la intuición d que volveré a arrepentirme de haberme quedado quieta, sin comprobar qué hay de cierto en mis hipótesis.


Pero como ya me he acostumbrado a caer, tb ahora lo dejaré pasar.