jueves, 15 de septiembre de 2005
Anoche lloré por creer en las metáforas, en las señales ocultas en los rostros de otros, en la solapa de un libro, en la ventana de las coincidencias, en los relojes de estación... Lloré después de días de austeridad sentimental por haberme creído que una piedra violeta me silbó para pedirme que la llevase conmigo, que apretándola en mi mano y cerrando los ojos mi deseo viajaría a través de la energía, como un fax urgente enviado desde el corazón, hasta llegar a él, hasta su ensoñación de media noche, esa que consagraría a pensar en mí.

La piedra ya no me silba, permanece silenciosa y quieta sobre mi mano aquejada de tener que alimentarse de tanta palpitación envasada al vacío. Me duelen los párpados de forzarlos en busca de anhelos imposibles, me duelen las cuencas de los ojos y los lacrimales de utilizarlos como radares, de que vayan en busca de su imagen, que rastreen en la mente todo el territorio y lo traspase, tratando de llegar hasta su oído y así poder posarse como una mota de polvo de hada que, con una vocecilla de duende tabernero, le increparía: oye, tú, escapista, ¿no creías en la magia? Pues mira, aquí la tienes, ven pronto a mi encuentro…


Miro otra vez la piedra, ya solamente como una piedra corriente, inerte, pero me acuerdo del poema Balada de la piedra que llora. Me pregunto si acaso habrá logrado ser mi médium, si mi mensaje de duendecillo tabernero le habrá llegado, si habrá evaluado el grado de magia que me ha devuelto a él cósmicamente; me pregunto si le habrá contestado a la fuerza imantada por mi piedra violeta, y que puede que si ya no me silba sea porque desde entonces también ella está llorando: Pequeña, no soy capaz de decirte lo que ya intuías, que tu escapista no quiere volverte a ver.

Balada de la piedra que llora.



Bohèmk



fotos.miarroba.com
Publicado por Bohemk @ 21:36  | Je vois, j´imagine
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Comentarios
Publicado por Invitado
viernes, 16 de septiembre de 2005 | 20:27
Tengo que decirte que no sólo te admiro y te siento.., y que tal vez hayas llegado a mí, de forma necesaria para valorarme más yo misma. Tal vez tenga que comprender que las personas cómo nosotras, no somos tan fuertes...que las marcas si duelen. Y que las lágrimas que nos brotan, se secan sí, pero desgastan el alma.
A veces me robas las palabras Cecilia, o mejor dicho, las vaticinas antes que yo...ambas vamos unidas de la mano, en estos silencios...que irremediablemente nos manifiesta, esa sensibilidad aplastante de ser secillamente humanas.
Te adoro chica...
Un millón de besos.Sonrisa
Publicado por Invitado
viernes, 16 de septiembre de 2005 | 20:32
Perdona, se me olvidó otra vez firmar....
Irache...Sonrisa
Publicado por Bohemk
jueves, 22 de septiembre de 2005 | 2:53
Sabes, Irache, si no hubieras firmado te habría reconocido de todas formas, tienes un estilo inconfundible y un contenido que poca gente me sabe dedicar (no sería justo decir que casi nadie). También escribiendo comentario eres una maravilla de mujer. Gracias por seguir conmigo.

un abrazo muy fuerte


pd. el anonimato de los no registrados es otro de los asuntos que estamos esperando que nos solucione Miarroba, disculpas para todos.