sábado, 13 de agosto de 2005
Allá van de nuevo mis últimas señales. Sin embargo, espero que en medio de este terrible calor de verano desesperado un violento rayo de sol atraviese el vidrio de la botella, apunte hacia este mensaje que te envío y sumándose a su ardiente contenido, acabe por quemarlo, por hacerlo crepitar en accidentes de sensatez, por destruirlo. Y que así no lo leas:

Te echo de menos, te echo mucho de menos. Aún sigo esperando, sé que no es a nadie más que a ti, porque te echo de menos, te echo mucho de menos.

Cecilia

Publicado por Bohemk @ 6:59  | Bohémktika
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios