Cámara oscura, techo del sueño, ojos oradores, pozo d champán, enigma diminuto, memoria sedienta, caricia o daga inesperada, metáfora hecha carne, exceso de saliva o d silencio, chic vagabunda, frasco de canela encerrado en una caja cn candado imaginario.
Los ojos de los seres vivos poseen la más sorprendente de las virtudes: la mirada. No existe nada tan singular. De las orejas de las criaturas no decimos que poseen una "escuchada", ni de sus narices que poseen una "olida" o una "aspirada".
¿Qué es la mirada? Ninguna palabra puede aproximarse a su extraña esencia. Y, sin embargo, la mirada existe. Incluso podría decirse que pocas realidades existen hasta tal punto.
¿Cuál es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.
la mirada nos libera o nos encarcela, la libertad de mirar, hay formas de reconocer la esclavitud en la mirada, la alienación, la fuerza, el miedo, defender como miro, como miras, eres tú, asi de pequeño, ahí.
Dice Amélie que la "vida empieza donde empieza la mirada". Es cierto, leer en el lenguaje del reflejo es fascinante y a menudo infalible. Pero no sólo empieza la vida, la mirada también muestra muerte, terribles sentencias.