El título se lo he tomado prestado al propio del artículo de crítica musical en el cual, hace un par de meses, encontré y descubrí a
Ludovico Einaudi, un maravilloso compositor italiano, cuyo lirismo recuerda a Yann Tiersen o a Michael Nyman. Desde entonces estoy buscando su última obra
Una matina, pero por más que pregunto en tiendas de discos, no soy capaz de dar con él. Necesito conseguirlo como sea, por eso llevo el recorte de la crítica en mi cuaderno de viajes. Es ya casi una empresa afectivo-intuitiva, me late que si lo encontrara, sería otro de mis fetiches imprescindibles en mi ruta, imposible de abandonar.