miércoles, 20 de julio de 2005
No, yo no puedo morir ahora así,
al lado del señor de pelo blanco
(nunca antes había visto un pelo tan blanco).
Yo no puedo morir, tan de repente,
él todavía no me ha dicho te quiero,
aún no lo he oído y no quiero leerlo,
deseo un te quiero invisible, con ecos
que retumben en sus ojos al mirarme,
quiero recordar el movimiento de sus labios
al pronunciarlo, ver los suaves pliegues
de una boca por la que fluye su maravilla,
los recovecos en los que tropieza el amor
y su frase.

No puedo morir así, pero quizás muera ahora,
sin que haya tenido oportunidad de rechazarme,
de partirme en dos o en tres o en cuatro o en mil quinientas,
por eso, si puedo elegir, preferiría morir a su lado,
por él, sabiendo que si muero es por su causa,
que el destino no estaba t
No, tampoco quiero morir oyendo una historia
que no comprendo, al lado del señor de pelo blanco.
Desearía morir en mi idioma, destrozada en castellano,
sabiendo que fue él quien pronunció mi sentencia,
mi lengua y su lengua, y sabiendo por qué muero.



20/7/02


Apocalipsis según Santa Bohémk. Escrito en el avión de Dublín a Londres, en el viaje de vuelta a casa, un mes antes de nuestro primer encuentro. Un año antes de que me matara.

Publicado por Bohemk @ 20:47  | Bohémktika
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