Madrugadora
viajera del vaso vacío, después del sueño tan pesado (creo q he llorado dormida, me he levantado con un temblor en el cuerpo) para llegar hasta nosesabedónde y ya noseseabebienporqué. Tengo miedo, como siempre q desciendo hasta ese asfalto de ciudad de deseo traicionado. Miedo y dudas, ahora de no saber si debe seguir doliéndome palabras q quizás no tengan más carga q la de una simple tonteria. No sé, voy a jugar de nuevo a lanzarme por el tobogán del destino, que sea el peso de mis ansias y su estructura los q decidan en qué momento piso el suelo.

Nos volveremos a ver, tal vez, quién sabe,
la vie est quelque chose d´étrange.