Y tendrás miedo,
cuando te acerques al muro
y lo arañes
y sangre,
tendrás miedo,
y gozarás de su dolor,
con la grieta que lentamente
le abres
gozarás cada instante.
Y querrás más:
que tus dedos resistan
la embestida,
otra vez y otra y una.
Hasta que el muro ceda,
amor.
Dulce Chacón,Contra el desprestigio de la altura