viernes, 17 de junio de 2005
Soy un poco maniática e inquieta, por eso hace medio año, hasta que encontré mi sitio en la red, fui dejando desperdigados diversos diarios en distintos blog que finalmente abandoné por dedicarme exclusivamente a éste, el de mejor administración. Esta noche he estado revisando aquellas ruinas, a ver qué había sido de ellos y me he dedicado a recopilar alguno de los escritos de entonces. Es curioso revivir ideas y sensaciones de hace tan pocos meses y por otra parte sentir la ingnorancia de quien no sabe todavía cómo en el transcurso del tiempo se van a ir abriendo cajas de sorpresa que contienen lo que anteriormente sólo pudiste anhelar, que se irán cumpliendo los planes, pisarás los destinos deseados y los nombres que un día dolieron sin descanso, se reducirán a un momentáneo hipo de melancolía.


-----------------------------------------------------------------

25 de febrero del 2005


Me siento aletargada. Había estado cavilando diferentes destinos para hacer una merecida "escapada" y nunca mejor dicho, a cualquier ciudad a donde me alcanzaran mis ahorrillos. En mente: Lisboa, Badajoz, Madrid, Zaragoza, Salamanca, Huelva, Sevilla, Barcelona e incluso Francia. Restando posibilidades me quedé con Madrid. Sin contar todas las veces que me he chupado horas y horas de bancos en Atocha y Chamartín en mis idas y venidas a Francia ( para ecribir todo un relato kafkiano!), no he vuelto a estar allí desde que me dieron largas en una estación de metro hará un año y medio, vaya despedidas más traumáticas que me han tocado vivir en Madrid, joder. Por suerte para quien me lea, hoy estoy poco sensible y no voy a desarrollar mis hermosas pero tristes e intensas vivencias allí. En fín, que a pesar de dolores pasados, era el finde propicio, salvo por la gelidez del tiempo, para regresar, para hacer compras varias, buscar discos que aquí son imposibles de encontrar, salir no importa donde, allá donde me lleven, cambiar de ambiente, compartir a los amigos de mi amiga por unos dias, deshinibirme, poder contar mis historietas a gente que no se ha cansado de escucharme ( curioso: o me critican por ser silenciosa o por largar demasiado, no tengo término medio!), ir a visitar de una vez mi cuadro preferido de Rothko al Thyssen, rememorar rutas con amores extraviados, agarrarme a la mano de mis fantasmas, encontrar el muro en el que me apoyaron para decirme por primera vez te quiero... Llorando mierda, y eso que hoy no estaba sensible. Bah, pasando página. Ah, y regresar también para husmear un poco por el rastro a ver si pillo algo y ya que pasaría por allí, para intentar acordarme de la tasca donde masacraban a unos pobres caracoles.
Vaya, el plan lo tenía, sólo faltaba contactar con mi colega y avisar de mi acoplamiento allá, coger la maleta, llenarla de cosas imprescindibles y en 5 minutos plantarme en la estación para coger el tren. Pero como he dicho al principio, me siento aletargada. Quiero hacer cosas, partir, huir un tiempo de aquí, desintoxicarme, descargarme de las malas vibraciones de este entorno, retomar mi vida de trotamundos, recobrar el espíritu y liberarme de este hastio que me está absorbiendo y dejándome sin creatividad ni ilusión. Pero a última hora me gana la pereza, el desaliento, las preocupaciones de pequeña burguesita o no sé qué cosas que me tienen paralizados los pies. ¿ Y esos arrebatos de ansia de libertad e individualidad que me llevaban a cualquier lado?. No sé, tengo miedo de que esto no sea sólo el síntoma de una mala época, sino que signifique que he cambiado y me he hecho muy mayor.

Bohèmk
Publicado por Bohemk @ 5:56  | Microkosmos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios