No es necesario que lo sigas anunciando,
puedo intuir que nada falta para que despliegues
todo tu arsenal de puñales y reproches
en el comienzo de la temida Operación Olvido.
Ni un disparo más, ya me hirió suficientemente
saber que te librarás de mi recuerdo
lanzándolo como una granada de hastío
que temes que llegue a explotar en tus manos.
Menos bélico y más poético, si lo prefieres...
(Aunque el amor ha dejado de ser poesía
para convertirse en un campo de batalla)
No vuelvas a repetirlo, ya me di cuenta de que
no tardarás demasiado en castigar mi silencio.
Te desvestirás pronto de mis ojos y mis labios,
te descoserás pronto mi nombre de tu pecho.
Lo entendí, ya sé que no debe faltar mucho más
para que deseches, ardientemente, mi recuerdo,
como una dolorosa carta desgastada en lecturas
que se termina arrojando a la hoguera del olvido.,
7/7/03