Necesito que se mueran los peces
de la fuente del parque de
Cánovas.
Todavía me duele verlos nadar,
aletear en mi memoria para hablarme
y hacerme recordar, ellos también,
que aquella misma noche
debí haberme arrojado allí, contigo.
Cecilia (3/1/05)
N.A. El día que fui a hacer estas fotos de la fuente de Cánovas, busqué los peces para ver qué recordaba. No había ni uno solo, habrían muerto...