Pero un día
ya no es el tiempo vasto,
la tarde siempre igual, un día
alguien se va,
o cambia el rostro del espejo;
un día
es la tierra removida
y las verjas de hierro antiguo derribadas,
y hay un trozo de mundo
que de pronto no está,
alguna historia más
que se termina,
y tantas puertas que van quedando atrás,
siempre cerradas.