martes, 24 de mayo de 2005





Caes helicoidal
rozándome las llagas,
trastornando
todo cuanto tocas
con un loco vendaval
de tramontana.
Pero el viento del olvido
no te aleja.

Caes helicoidal
para quedarte, terco e hiriente,
en el epicentro de un corazón agrietado
del que con tantos soplos
de despecho
traté de expulsarte.

Y fue en vano.

Porque
caes helicoidal
dibujando en el aire
garabatos de abandono,
pero retornas.











Bohémk, enero 2004
Publicado por Bohemk @ 12:09  | Bohémktika
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios