jueves, 12 de mayo de 2005
Creo que si no me he dado la vuelta
para saludarte y que me vieras entera,
detenida ante ti,
ha sido porque tu voz ha roto el encanto
de la llegada de un momento ansiado
en todos estos cuatro años.
No la recordaba así, o quizás esperaba otra,
no la voz de un niño todavía, una voz frágil,
temerosa, asfixiada por los vientos,
la voz de alguien incapaz de hacer daño,
de quien sólo pide un regazo para quedarse
en más de mil sueños dormido.

Contigo hubiera sido todo distinto:
habría sido yo quien te hubiera matado,
se hubiera arrancado la raíz maldita
de esta enredadera de despojos míos,
me hubieras salvado de esta voz
de corazón ahorcado que hoy me queda.
Nos hubiéramos querido demasiado,
y eso - ya lo comprobé en otros cuerpos-
habría acabado por deshacernos,
por ni siquiera permitir al destino juntarnos así,
con la mano de la frustración tapándome la boca.




28/12/04



Escrito tras la entrada de Che en la librería Pléyades, mientras yo hojeaba, agachada, libros de poesía.
Publicado por Bohemk @ 3:24  | Bohémktika
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