EN LAS HORAS OSCURAS
Nos hemos traicionado. En el suelo reposa
la sangre y ha cesado el viento tras la puerta.
No hay valor para más.
Queda el desencanto de una vida vulgar
que nunca pretendimos y una felicidad
pulcra y domesticada.
El mundo nos revela sus límites precisos;
las paredes sombrías de esta casa, los labios
manchados de ceniza son vestigios del tiempo,
el rastro cotidiano que esparce la costumbre.
Nos sabemos extraños y el engaño nos duele,
como duelen las noches pasadas en silencio
mirando de soslayo el contorno de un cuerpo
que no reconocemos y que un día fue nuestro.
Nos hemos traicionado
y pagamos el precio de nuestra cobradía
con la sangre cansada que nos mantiene muertos.
Alberto Tesán
ALGUIEN PARTE AL EXILIO
Alguien parte al exilio.
Y no sé si soy yo
el hombre que se va
o el país que se queda.
Federico Gallego Ripoll