domingo, 01 de mayo de 2005
Una fresa envuelta en moho.
Medio corazón de mirada marina (a la otra mitad la destruyeron después de haber mirado sin ojos)
Un manifiesto utópico, rojo, tan rojo como la sangre
que gotea de los labios
a causa de la ausencia.
Un deleite tormentoso, fugaz y doliente.
Oídos ya cansados de recibir tantas promesas y sus mentiras.
Solamente ingeniosa cada 31 de febrero, siempre sardónica
a mediados de mes.
Histeria afable, hiperbólica y delirante.
Tan profunda como la fosa en la que se acuesta
junto a mil aspiraciones rotas
De extraña belleza, atentado contra el convencionalismo.
Un enigma de mantequilla que se funde al tercer beso.
Amante perfecta, se convierte en estatua al amanecer,
oculta al mundo que te quiere
y nada te reprochará si le matas.
Fiel de pensamiento, alguna vez en acto.
Tímida vocecilla que castiga con el silencio
Y sí, es mía esa voz escondida, que calla
Para seguir siendo yo, maledetta,
Para seguir errando, maudite,
Para seguir muriendo, maldita.


mayo de 2002
Publicado por Bohemk @ 2:44  | Bohémktika
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios