Cámara oscura, techo del sueño, ojos oradores, pozo d champán, enigma diminuto, memoria sedienta, caricia o daga inesperada, metáfora hecha carne, exceso de saliva o d silencio, chic vagabunda, frasco de canela encerrado en una caja cn candado imaginario.
Dánae aparece recogida sobre sí misma, en estado de perfecta felicidad erótica, mientras el flujo de oro pasa de manera sugerente entre sus piernas.
Colores sensuales
Los labios brillantes y las mejillas enrojecidas- infladas por la excitación sexual- contrastan con su pálida piel.
La lluvia de oro que representa a Zeus ofrece a Klimt la oportunidad de satisfacer su propia pasión por este color.
La magnífica cabellera pelirroja de Dánae adquiere mayor énfasis en contraste con las manchas verdes- el color complementario ( opuesto) del rojo- del fondo.
En la parte inferior derecha, el tejido transparente de color negro adornado con líneas doradas acentúa la suntuosidad cromática.