"Vaya, qué nombre tan precioso, te pega llamarte así, hace juego contigo"
Sólo es un nombre, una etiqueta que no define, que no dibuja, que no retrata, que no disfraza, que no penetra en la piel. Aunque si viviera en un planeta de ciegos (Caecilia, ciega en latín) en el que el atractivo superficial de una persona fuera la sonoridad de su nombre, sí, yo también lo pienso, realmente sería preciosa.