ÍNCUBO
Nunca estuve en los lugares que frecuentas
pero conozco las fieras y los laberintos,
la tentación de las piedras pulidas y brillantes,
las ancianas sin rostro
que desaparecen entre los helechos
y los reptiles clavados en las lanzas
como pendones, humeantes asún.
Sé que naves sin timonel se acercan a la orilla,
guiadas por un pájaro o por un monstruo del mar
y que muchachos de bucles blanquecinos
ahuyetan a las nubes con largas trompas quebradizas.
Nunca estuve
pero te he visto rodear la roca
y empuñar la espada de los elegidos
y trazar figuras en el aire con el brillo del hierro
y hendir, cruel, la sonrisa más aguda
y la herida por donde me despierto.
Elena García de Paredes, Adiestramiento, Editora regional de Extremadura, 2003