jueves, 10 de febrero de 2005

II



Acuérdate de aquella vez en que caí sobre tus brazos
para decirte que te necesito.
Piensa en esa frase y en todo su ardor
cuando te sepulten las dudas.
Resiste sobre ese acto como si fuera una balsa
en la inmensidad de mi silencio.
Sálvate.
Escápate de tus quebraderos, de las nubes negras
que ocultan tus ojos, mírame sólo a mí,
Amor, aquí, junto a ti, necesitándote todavía.

Aunque pareciera apagada, siempre hubo luz.



26/12/04
Publicado por Bohemk @ 1:40  | Bohémktika
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios