Retransmisión del concierto de Calamaro en el festival Cosquín siempre rock
Son las 5:13 (hora española) y desde Cosquín (Córdoba,Argentina), nos traen la presencia de un crack. El silencio de su escenario se rompe con
El salmón, se pasa al órgano y el corazón se me encoge al escuchar
Tuyo siempre, en una versión más sureña, algo reggae, siempre bella. Daría un año de mi vida -no me arriesgo a más, no sé si queda mucha- por poder estar entre ese público extasiado ante una reaparición tan esperada. La gente corea al campeón Andrés y él se dirige a ellos aún muy parco.
Te quiero igual, desde luego este va a ser el conciertazo!.
Clonacepan y circo, porque en algún momento había que hacer denuncia. Salta hasta
Los rodriguez para llenarnos el cuerpo de vida con
Para no olvidar. Maravillosamente melancólico en
Los aviones. Y aquí llega el momento en el que me hubiera desmayado por tanta emoción desorbitada :
Paloma, aunque se nota que ya no puede (o quiere) cantarla como si fuera a darle a ella la vida con esa canción. No importa, a mí me arrebata. Vuelta a la critica de la sociedad argentina, imprescindicle en todo festival q se precie:
Vigilante medio argentino, con un arreglo bastante funk. Más éxito de su etapa de rodriguez con
Mi enfermedad. Acordeonista en
La libertad. Más después de
Paloma, aún me queda rato para morir:
Media Verónica, me imagino frente al escenario llorando con histerismo, casi ridícula ofreciéndole con gritos de mi entrañas todos los años de fanatismo reprimidos. Parece que no va a dejarse ni un solo éxito en esta vuelta triunfal, además he de decir que los arreglos son magníficos, no dañan al directo, vuelca toda su madurez en varias licencias que se toma una voz cada vez más sufrida y siempre sale airoso, él puede permitírselo. Como no, no se podía dejar
Flaca.
Un rayo, elegido quizás para demostrar todo lo que puede ofrecer todavía a su público en la escena.
Címenes perfectos,
Copa rota tanguera-zíngara.
Ok perdón, un hits allá y
Alta suciedad. " Soy de pocas palabras, pero fúmense lo que quieran", así vuelve Andrés de sarcástico a romper el silencio y a devolverle a los afortunados que están allí presentes todo el aliento, el ánimo ofrecido y la espera de estos 5 años de sentirnos un poco abandonados, ansiosos y desesperados por verlo reaparecer. El loco cumplió...
N.A. Y qué mierda, se me borró la última parte de la crónica

. En fín, todo lo que recuerdo es que estuvo sublime y eso que sólo tuve la oportunidad de escucharlo, ya recogeré la impresión de un amigo argentino que tuvo la suerte de vivirlo
in situ.