Nací de una estrella rota
que supuraba sangre y cenizas,
suicida que se arrojó a la tierra
sin paracaídas, sin saber volar.
Nací de un fatídico sueño,
manchada por la mala fortuna,
una lluviosa noche en que la luna
vomitó el dolor de su soledad.
Bohémk, 15/8/03