En noches como ésta siempre acabo abriendo una gruta de este tipo. Es la consecuencia de mis jornadas marginales, viaje circular y suicida en el placer y la búsqueda de un "propanolol" ilegal, letal, canalla; la consecuencia del descenso a las profundidades del tormento, la ascensión en el tríptico de "la Santa Culpa", la consecuencia de trasnochar con el alma derrotada y el cuerpo resentido pero doblegado, hecho ya al cansancio y al maltrato de hacerlo sobrevivir.
Y yo me pregunto, ¿mis palabras dicen algo, alguien sabría desenvolver las metáforas, ayudarme a salir del complejo de mi delirio?
Este año me he propuesto hablar, es algo tan esencial que no suele plantearse como un reto. Hay personas que sienten la fuerza en los dedos, pero cuya voz se queda agazapada, no sabe salir, no quiere, bloqueo, colador, miedo, medida,
ahora lo digo, no, luego, y cómo lo hago, le va a molestar, le va a importar, voy a hastiarlo, qué terminos utilizo, cómo moldeo la frase para que piense que no es lo que no quiero que piense???... No es fácil, pero lo voy a intentar: ser simple, tribial, transparente e instintiva.
Ains, cuánto daría por un desatascador de cabezas

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